Publicado por
Pablo Vallejo
en
7:41
Cajas de Luz
La luz es la esencia de la materia. Sin luz no seríamos capaces de percibir los colores o matices de nuestro entorno. La luz da la vida a la naturaleza y nos da la vida a nosotros. Nuestro mundo se rige por el sentido de la vista. Por ello necesitamos en todo momento de luz que empape los objetos que nos rodean. Sin este destello mágico no podríamos apreciar la diferencia entre rojo y azul. Somos tan devotos de la luz que nuestro gran invento fue la bombilla. La luz artificial. No podemos imaginarnos un entorno sin apreciar sus colores. O diferenciar dos objetos con una simple mirada. Se ha convertido en uno de los más importantes sentidos del ser humano.
En este proyecto, cajas de luz, estas esculturas pretenden atrapar esa luz que tanto ansiamos. Son pequeñas cajas que juegan con estos rayos divinos a su antojo. En su interior se puede apreciar las entrañas de la caja y como retiene la luz haciendola rebotar de un lado a otro. Nos dan la oportunidad de poder curiosear por su interios. Saber que es lo que está ocurriendo. En una caja cerrada no existe luz. No existe materia. Es como un agujero negro. Hasta que no se abre la caja, el interior es el infinito. Solo cuando una persona la destapa, se decide el futuro. Una pelota roja dentro de una caja cerrada es de cualquier color, hasta que la luz entra dentro de la caja y la transforma en su color.
Por eso estas cajas convierten al público en cómplices de su interior. Les revela la magia que esconden dentro. La luz penetra en su interior para revelear todos sus secretos, y es en el interior donde la propia caja encierra la luz para crear las formas deseadas. En cierta manera es como utilizar la propia luz para esculpir el interior. La caja se convierte en un mero recipiente, a disposicion del escultor. Al igual que el barro, la luz se deja moldear fácilemente y se convierte en esclava del artista.
Al igual que otros grandes escultores como Chillida, que conocían la importancia de la luz en la escultura, estas cajas no pretenden otra cosa más que jugar con la luz. Sin este Ser Luminoso no servirían para nada. La materia se convertiria en negro, y la caja se cerraría, ocultando nuevamente sus secretos.
La luz es la esencia de la materia. Sin luz no seríamos capaces de percibir los colores o matices de nuestro entorno. La luz da la vida a la naturaleza y nos da la vida a nosotros. Nuestro mundo se rige por el sentido de la vista. Por ello necesitamos en todo momento de luz que empape los objetos que nos rodean. Sin este destello mágico no podríamos apreciar la diferencia entre rojo y azul. Somos tan devotos de la luz que nuestro gran invento fue la bombilla. La luz artificial. No podemos imaginarnos un entorno sin apreciar sus colores. O diferenciar dos objetos con una simple mirada. Se ha convertido en uno de los más importantes sentidos del ser humano.
En este proyecto, cajas de luz, estas esculturas pretenden atrapar esa luz que tanto ansiamos. Son pequeñas cajas que juegan con estos rayos divinos a su antojo. En su interior se puede apreciar las entrañas de la caja y como retiene la luz haciendola rebotar de un lado a otro. Nos dan la oportunidad de poder curiosear por su interios. Saber que es lo que está ocurriendo. En una caja cerrada no existe luz. No existe materia. Es como un agujero negro. Hasta que no se abre la caja, el interior es el infinito. Solo cuando una persona la destapa, se decide el futuro. Una pelota roja dentro de una caja cerrada es de cualquier color, hasta que la luz entra dentro de la caja y la transforma en su color.
Por eso estas cajas convierten al público en cómplices de su interior. Les revela la magia que esconden dentro. La luz penetra en su interior para revelear todos sus secretos, y es en el interior donde la propia caja encierra la luz para crear las formas deseadas. En cierta manera es como utilizar la propia luz para esculpir el interior. La caja se convierte en un mero recipiente, a disposicion del escultor. Al igual que el barro, la luz se deja moldear fácilemente y se convierte en esclava del artista.
Al igual que otros grandes escultores como Chillida, que conocían la importancia de la luz en la escultura, estas cajas no pretenden otra cosa más que jugar con la luz. Sin este Ser Luminoso no servirían para nada. La materia se convertiria en negro, y la caja se cerraría, ocultando nuevamente sus secretos.
Etiquetas: Proyecto2
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